viernes, 25 de abril de 2014



Después de un otoño, un invierno y una primavera llenos de lluvia, en nada dejaremos de ver la cabellera de la Seimeira de Vilagocende tan tupida. Esta primavera llena de color la está vistiendo de nuevos ropajes, mientras el agua con su murmullo nos invade desde lo lejanía.

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